Derechos

Niños y niñas

unicef
El uso de los términos está cargado de sentido. Cuando nombramos algo lo categorizamos vinculándolo con una serie de conceptos, prejuicios e ideologías. Lo relacionamos con un campo semántico, que es un conjunto de palabras o elementos significantes con significados relacionados. Estas redes de sentido son lentes que condicionan la forma en que vemos el mundo.
No es lo mismo debatir sobre la situación de “los menores” que discutir sobre “los niños”. El término “menores” remite a delitos y los procesos judiciales; mientras que “niños” se asocia a sus derechos.
Recordemos que, como sostiene la profesora Perla Cristina Benegas, la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño, que tiene rango constitucional, establece que son niños/as quienes tienen de 0 a 18 años.
Esta disputa discursiva no es un problema superficial o de estilo, ya que la determinación del nombre de lo que se discute influirá en el desenlace del debate. Por eso las definiciones de los hechos políticos son un importante espacio de confrontación, que influirá la forma de percibir la realidad.
Ahora bien, ¿por qué discutimos la imputabilidad de los menores y no el cumplimiento de los derechos de los niños?
Los grupos de poder (entre ellos los medios de comunicación) que ocupan posiciones dominantes se disputan el sentido de lo que entendemos por la “realidad”. Los medios tienen la capacidad de incidir en la instalación de nuestras preocupaciones y en el encuadre que les daremos. A modo de ejemplo, asociar la violencia a los niños en situación de pobreza es un lugar recurrente en la agenda mediática.
En ese sentido, como sostiene la teoría de la hipótesis de la “agenda-setting”, “la gente tiende a incluir o a excluir de sus propios conocimientos lo que los medias incluyen o excluyen de su propio contenido. El público además tiende a asignar a lo que incluye una importancia que refleja el énfasis atribuido por los mass-media a los acontecimientos, a los problemas, a las personas”.
Teniendo en cuenta que según los datos de la Fiscalía de Delitos Juveniles de Neuquén es el séptimo año consecutivo sin homicidios imputados a adolescentes no punibles, que estemos discutiendo profundizar medidas punitivas tiene que ver con la intencionalidad política de determinados grupos de poder.
En la sociedad actual, profundamente desigual, donde a niñas y niños se les vulneran sus derechos constitucionales, deberíamos estar discutiendo cómo garantizarles los derechos a la salud, a la educación, a la identidad, a la no discriminación. Derecho a un nivel de vida adecuado para su desarrollo, y al juego y a las actividades recreativas propias de su edad.
Trabajemos para que el centro de nuestras preocupaciones sea cómo garantizar derechos. Esto redundará en una sociedad menos violenta.
La nota fue publicada: http://www.rionegro.com.ar
Roberto Samar

Roberto Samar

Licenciado en Comunicación Social. Docente de Comunicación Social y Seguridad Ciudadana.

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