Abuso

Niñas encerradas, violador en libertad

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A punto de comenzar a cumplir su condena de 12 años y luego de pasar un año de prisión preventiva, un hombre condenado por abuso sexual a las hijas de su ex pareja, quedó en libertad por una argumentación técnica, y a pesar de tener una medida de restricción.

Durante cuatro años, el agresor violó a dos niñas de 12 y 13 años, hijas de su pareja, aprovechando la ausencia de la madre. Violencia de Género, abusos y amenazas fueron parte de la rutina familiar, como consecuencia de estos hechos, una de las niñas quedó embarazada.

En 2015 el hombre fue condenado a 12 años, pero al agotarse el plazo de la prisión preventiva contemplada por el Código, fue liberado por el voto de los jueces Rimaro y Bordón, miembros del Tribunal Revisor, fundamentando que el acusado no puede cumplir condena porque no está firme una cuestión de derecho. La jueza Carolina García, disintió con esta postura y expresó que el hombre puede comenzar a cumplir la condena tal como había resuelto la jueza de Ejecución penal Raquel Gass.

“La persona que quedó en libertad tiene una condena por abuso sexual de dos niñas, una es mayor de edad, a una la embarazó, e incluso tuvo un hijo porque era pareja de la madre, y aprovechó de la situación de convivencia”, fundamentó García, para quien “no hay dudas de que ya puede ejecutarse la condena, sobre todo teniendo en cuenta los antecedentes de este señor que sigue acosando y molestando a las víctimas”.

La jueza agrega una frase que impacta: “Las niñas están encerradas, no pueden salir y el condenado está en libertad” y comparte la opinión de Gass de que empiece a cumplirse la condena, ya que no se afecta ninguna garantía constitucional del imputado, porque su sentencia ya fue revisada. “Tiene pendiente un recurso extraordinario federal para que quede firme, es cierto eso pero no modifica en nada que la sentencia para mí pueda ser ejecutada”.

“Lamentablemente no nos sorprende que la Justicia neuquina actúe de este modo, beneficiando a un abusador que no sólo destrozó la integridad física y psicológica de dos menores sino que además las siguió amedrentando, demostrando así que nada le importa las restricciones que le impongan. Hablan de abuso sexual con una liviandad que impresiona y los derechos de las víctimas siguen sin ser tenidos en cuenta. Vamos a seguir luchando pero estamos convencidas de que la realidad no va a cambiar si continúan en el estrado los mismos monstruos”, denunciaron desde la Desde la Asociación de Lucha Contra la Impunidad.

En tanto, la Dra. Eva Giberti, coordinadora del Programa las Víctimas contra las Violencias afirmó que “poner el acento en el delito, que es lo que implica la exposición de estas estadísticas, no puede visibilizar el martirio que las víctimas se producen a sí mismas mediante el sentimiento de culpa y la vergüenza. Las horas interminables de no entender a pesar de saber que “les están haciendo mal”, las noches revueltas en sus camas, titubeando, confundidos y percibiendo que son víctimas pero carentes de las palabras referenciales para describírselo a sí mismos. Una criatura de seis años no se explica los hechos con la misma lógica de un adulto. Sus procesos cognitivos responden a otras lógicas y los miedos arrasan un psiquismo que inútilmente busca entender. O avanzan en la negación masiva de lo que les sucede y las imágenes de lo vivido se entierran en el cuerpo que se trastorna, se enferman “de la conducta”; y su casa, que debía ser un entorno asegurador, se convierte en una trampa silenciosa. Allí está el familiar incestuoso o el acosador. La criatura titubea hora tras hora antes de hablar. En oportunidades apenas pueden recordar. El daño que producen estos delitos no está descripto en el Código Penal; allí solamente se acumulan pruebas que los adultos se ocupan de tergiversar o esconder…”

A nivel mundial, Unicef estima que 1 de cada 10 niñas han sido víctimas de violencia sexual y de acuerdo a la campaña “uno de cada cinco” del Consejo de Europa, uno de cada 5 niños/as en Europa sufren abusos sexuales.

De acuerdo a la información que maneja la Fundación FEIM, en Argentina no existen datos oficiales a nivel nacional, pero se estima que 1 de cada 5 niños/as son abusados por un familiar directo antes de los 18 años. La edad media de inicio del abuso es de 8 años.

El abuso sexual en la infancia sigue siendo una realidad silenciada e invisibilizada en Argentina, sus graves consecuencias interrumpen y violan los derechos de miles de niñxs. Es una de las formas de abuso de poder y dominio sobre la niñez más dolorosa.

Con la libertad de este hombre, la Justicia deja un mensaje a la sociedad que enoja y moviliza: violador libre, víctimas encerradas…

 

La nota fue publicada en: http://nqnmagazine.com.ar/

Adriana Harguindeguy

Adriana Harguindeguy

Periodista, Mediadora y Fotógrafa. Trabaja en la Gobernación de Neuquén.

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