Opinión

Mar del Plata, la estrellada

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Hace unos días atrás, el país fue testigo, a través de la pantalla de la  “Televisión Pública”, de una inusual entrega de los Premios Estrella de Mar, los tradicionales galardones a las obras de teatro que hacen temporada en Mar del Plata.

El mensaje parecía claro: “no al vaciamiento cultural de la ciudad”, rezaban los carteles. Y las y los artistas marplatenses que subieron al escenario a retirar algún premio, por lo menos la mayoría de ellos, fueron también muy claros pidiendo la renuncia de la actual secretaria de Cultura, Silvana Rojas.
Sin embargo y a la luz de los comentarios de varios periodistas capitalinos acerca de lo sucedido en la entrega, vale algún tipo de aclaración, cortita y al pie, para que no se sigan hablando tonterías.
Lo hago no sólo como periodista sino también como renunciante de un jurado que integré durante varios años, y en el que ingresé al sólo efecto de apoyar al teatro marplatense, que es mucho, bueno y poderoso, pero poco visible.
La renuncia la presenté a principios de enero, en la primera reunión del Jurado. Ese día renunciaron varios colegas más, fundamentalmente porque no daba el tiempo para ver todas las obras, ya que se había convocado con una demora inentendible. Pero mi renuncia no fue sólo por eso… 
Cito algunos párrafos: “Como si no pasara nada, como si estuviera “todo legal, todo bien”, se anuncian los premios Estrella de Mar y resulta cuanto menos paradójico: la gestión municipal vació –o intentó vaciar- de cultura a la ciudad durante todo el año. Se desarticularon los planes de trabajo en los barrios, mediante los cuales las chicas y los chicos de la ciudad recibían clases de todo tipo de disciplinas artistas. Se levantaron programas como el Colón Camina o Teatro Andante a través de los cuales la comunidad tenía la oportunidad de asistir a espectáculos en sus propios barrios. En ese mismo camino, se desarticularon la Comedia Municipal (y sus integrantes aun no cobraron sus sueldos) y la Orquesta Infanto Juvenil, por lo que cientos de chicas y chicos quedaron sin la posibilidad de aprender instrumentos gratuitamente y muchos capacitadores y capacitadoras perdieron su trabajo. Se perdió por falta de pago el teatro Diagonal y el Colón por ahora sigue, pero debe los alquileres de un año…El primer circo estable de Mar del Plata y sus artistas, están siendo maltratados, los echaron de la Plaza España, no los dejaron plantar la carpa en la Plaza Pueyrredón y les hacen la vida imposible ahora en el Faro, donde los dejaron instalarse… Quieren entregar los Estrella de Mar, pero deben aun siete estatuillas a otros tantos artistas locales, a quienes insólitamente el año pasado se les pidió que se las “prestaran” para los ganadores porteños total ellos eran de acá y se los iban a reponer enseguida, cosa que no sucedió….
Podría seguir. La nota fue larga y los motivos, muchos. Pero prefiero concluir como en esa oportunidad: “… No está “todo bien”. Está todo mal. No cuenten conmigo para que parezca lo contrario”.
Coincidentemente, esa misma semana el movimiento teatral marplatense –que este verano presenta más de trescientas obras- comenzó a reunirse para plantear estrategias en vistas a los Estrella. Y la mayoría decidió no presentarse. Así, se bajaron unas cuarenta obras, entre las que se cuentan los elencos más reconocidos de la ciudad, excepto unos pocos, entre ellos el del Séptimo Fuego, que decidió seguir para denunciar el vaciamiento desde el escenario, si es que ganaba. Y ganó. Por tanto, la protesta se hizo afuera del Teatro Auditorium –donde fue la ceremonia-, con intervenciones, murgas, carteles, cantos, entre otras manifestaciones. Y adentro, con las voces de Viviana Ruiz –la directora del Séptimo Fuego- y de otros teatristas, que habían planteado la misma estrategia. Y con el enorme cartel en el escenario-ese que se pudo ver en todo el país-, contra el vaciamiento cultural en Mar del Plata y pidiendo la renuncia de Silvana Rojas.
Mar del Plata tiene un movimiento teatral independiente extraordinario en sus centros culturales, que se abren por toda la ciudad. Sin subsidios, sin ningún tipo de ayuda, a puro pulmón.
Mar del Plata tenía un movimiento cultural en pleno crecimiento –música, danza, teatro, circo, plástica, en los barrios-, cuando llegó la gestión municipal actual y barrió con todo.
Hasta  los secretarios de Cultura de la  democracia, los que pasaron por las diferentes gestiones, se sintieron obligados a salir a repudiar el vaciamiento.
Pasado el Estrella de Mar con la inédita protesta adentro y afuera de la entrega, esa que puso el nombre de Silvana Rojas a tope en las redes sociales, la situación en Mar del Plata es…la misma. La señora Silvana Rojas, aun no ha renunciado.
Susana Scandali

Susana Scandali

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