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“La información hegemónica es machista”

lucia lagunes

Lucia Lagunes Huerta, que hace 18 años está al frente de la agencia de noticias con perspectiva de género CIMAC, no muestra temor cuando menciona la situación en derechos humanos que vive México. Tiene cifras, datos, y adelanta investigaciones que, a falta de la Justicia, ella y otrxs periodistas fueron llevando adelante. En cambio del miedo que podría trasmitir, lo de ella es todo heroico y convocador.

“La impunidad en México está desde abajo hasta arriba y a lo ancho. La misma impunidad que avala los asesinatos a periodistas es la que permite los feminicidios”, explicó Lucia a Diario Digital Femenino.

Refiere al término feminicidio -y no femicidio, como decimos en Argentina- porque México y su normativa incluyen dentro de ese concepto, aceptado incuso por la Real Academia Española, a la violencia ejercida contra mujeres y niñas donde el Estado también es responsable.

En su breve paso por Buenos Aires la activista, también coordinadora de la Red Internacional de Periodistas con Visión de Género (RIPVG) y asesora de Naciones Unidas relató la situación de México y la urgencia por difundir la persecución a lxs periodistas y el aún peor panorama para las mujeres que cargan con el estigma de ser invisibilizadas o en el mejor de los casos, minimizadas en sus denuncias.

“En México existe una mirada sexista con la cual se mira. La discriminación y la desigualdad que vivimos las mujeres provoca una doble situación de injusticia”, señala la activista. Explica que existen leyes de avanzada y hasta se creó la figura de Alerta de Género (conjunto de acciones gubernamentales de emergencia para enfrentar y erradicar la violencia feminicida , estas medidas se contemplan en la Ley General para Prevenir y Sancionar la Violencia Contra la Mujer) pero “las resistencias impidieron que ello funcionara”.

“El estado de México tiene un índice importante de feminicidios y se exigió el Alerta de Género estando Enrique Peña Nieto (actual presidente) frente a la gobernación (2005 al 2012), pero este se negó. Y mientras eso pasó, desaparecieron más de 3.000 mujeres en ese estado. La impunidad es que esto se vaya reproduciendo”, asevera Lagunes.

Reconoce que la situación de violencia hacia mujeres y niñas en Ciudad Juarez fue la puerta que abrió al mundo lo que sucedía en México, y coincide en que es “una ciudad emblemática e importante para seguir mirando”, pero es categórica al sostener que “fue el icerberg” de una realidad más amplia: “Nos permitió mirar al país completo, hay una realidad más profunda y áspera”.

Lucia detalla, además, que la crisis en derechos humanos urge a tomar medidas al gobierno federal que mira para otro lado cuando en los estados y municipios se persigue a periodistas, a mujeres y a activistas por intentar arrojar luz en situaciones de corrupción, o por luchar por las desigualdades que aún resisten en el país.

“Las organizaciones sociales y feministas han dado la tarea de investigar y de ir mapeando qué es lo que pasa.  Pero las cifras son inconsistentes”, advierte.  “Vas a una oficina te dan un número, hablas con un funcionario, tiene otro número, no hay cifras oficiales que coincidan, y eso se revela el desinterés de saber realmente lo que está pasando”, argumenta.

La impunidad explica el nivel alarmante de asesinatos, persecuciones y los 80.000 casos de desapariciones, número que manejan las organizaciones sociales. “Están involucrados todos los poderes, el estado en complicidad con el crimen organizado y también el poder legislativo. La impunidad está también en el Congreso que debería ir para adelante”, reconoce la activista.

Por ello es que recuerda que en México, hubo oportunidades “importantísimas para la democracia”, en cuanto a leyes de avanzada que no son aplicadas, y también referidas a las reformas que Peña Nieto anunció cuando asumió en diciembre de 2012 pero que no fueron aprovechadas, entre las que destaca la ley de medios, cuyos compromisos “no se cumplieron”.

“Hoy en México tenemos una hegemonía informativa brutal porque no hay espacio para el disenso”, reconoce. El ejemplo más claro o más reciente es el de periodista Carmen Aristegui quien a partir de sus últimas investigaciones sobre la Casa Blanca del presidente se quedó sin programa.

Frente a la persecución a periodistas pero principalmente la desigualdad de género, para Lucía, aún falta mucho, porque si bien “hay una parte de la sociedad que se indigna, se moviliza y se manifiesta”, asume que México es “un país con muchas desigualdades internamente y con una información hegemónica machista y misoginia es muy difícil hacer un cambio cultural”.

“En materia legislativa estamos avanzadas. Prácticamente el 42 por ciento de los escaños de diputados están ocupados por mujeres en las recientes elecciones gracias a muchas leyes de paridad que se crearon en el país, pero no quiere decir que logramos la igualdad. Ensanchamos la puerta de la democracia pero hay una resistencia brutal. Ahora colocar la agenda de género cuesta trabajo”, reconoce.

Por otro lado, asegura que esa desigualdad y violencia excede al gremio de prensa, porque en las elecciones del pasado junio, se instaló “de manera espeluznante” la violencia política. “Por primera vez tuvimos candidatas asesinadas, candidatas que declinaron por las amenazadas, la lógica fue bajarlas de la lucha política porque no soportan perder lugar los hombres”.

“El avance de las mujeres encuentra resistencias brutales que son violentas. No podemos hablar de que tenemos igualdad. Hay avances que hay que defender y el cambio lo tenemos que hacer todos”, señala.

Ella, que hace casi dos décadas milita y escribe sobre la realidad mexicana y que sufrió dos ataques dentro de su propio medio entiende que el cambio “no es mágico” y que “no depende de una persona o de que logremos el 50 por ciento del congreso o de los puestos políticos”.

“Nosotras mismas estamos construidas con un sistema patriarcal. Nuestra llegada a los espacios públicos no los transforma automáticamente. El sistema patriarcal está instalado, hay que deconstruir para construir de otra manera y eso lleva tiempo”, subraya al tiempo que remarca la importancia de que las mujeres “estén comprometidas con los derechos humanos de las mujeres y con la democracia”.

“Cuando avanzan las mujeres, avanza la igualdad y hemos hecho avances y eso hay que celebrarlo. También hay pendientes, en el cono sur hay mujeres gobernando y eso no quiere decir que haya cambiado en mucho la situación”, reflexiona.

No obstante, Lucía reconoce que el hecho de tener presidentas al frente de las naciones va transformando el simbólico de las mujeres para estar frente al poder. “Las niñas pueden ver que de grande pueden ser presidentas, empieza a ser normal y eso es muy importante”, concluyó.

*La nota original fue publicada en http://www.diariofemenino.com.ar/lucia-lagunes-huertaen-mexico-la-informacion-hegemonica-es-machista-y-eso-hace-dificil-un-cambio-cultural/

Florencia Alamos

Florencia Alamos

Periodista especializada en DDHH. Redactora de la Agencia Télam.
@floralamos

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