Opinión

El monstruo que crecía comiendo silencio

foto nota Lili 1
¿Qué mejor que trabajar en la DEA para traficar droga? ¿Qué mejor que esconderse en los hábitos que la iglesia provee, o en el poder que la escuela otorga para abusar de niño/as y niñas sin obstáculos?

¿Qué mejor que trabajar en la DEA para traficar droga? ¿Qué mejor que esconderse en los hábitos que la iglesia provee, o en el poder que la escuela otorga para abusar de niño/as y niñas sin obstáculos?
Eso es exactamente lo que sucede con la mayoría de las asociaciones que se agrupan bajo nombres tan tiernos como ‘padres alejados de sus hijos’….Claro, que cuando una indaga a qué se debe el alejamiento, un gran porcentaje de esos varones están denunciados por abusos y otras formas de violencia, que por supuesto, ellos niegan. Desde hace ya algunos años disponen además, de una herramienta fenomenal, el trágico invento del Síndrome de Alienación Parental (SAP).
Carlos Rosanski, juez del Tribunal Oral Federal 1, uno de los mayores especialistas en el país en el tema de abuso sexual, y autor del proyecto que impuso el uso de la Cámara Gesell, lo llama públicamente un engendro. Se llama síndrome de alienación parental, fue inventado y motorizado con éxito por un pedófilo: Richard Gardner, en 1985 en EEUU.
Esta supuesta “enfermedad” la causan -dice Gardner- las madres envenenando las mentes de sus hijos/as contra el padre. Este hombre no era médico, sino oficial del ejército estadounidense.
Gardner se suicidó cuando en un juicio que tenía en su contra, se concluyó que era pedófilo. En su libro (llamado SAP – síndrome de alienación parental) recomendaba a los padres iniciar sexualmente a sus hijos/as!
“La movida del SAP se incluye en un movimiento llamado backlash, profundamente misógino y que en la Argentina tiene su mayor exponente en la Apadeshi (Asociación de Padres Alejados de sus Hijos), al ex juez de familia Cárdenas y al forense psiquiatra Padilla.”
“En la Argentina se instaló definitivamente en el 2000, cuando Cárdenas publica en la revista La Ley el articulo “El abuso de la denuncia de abuso”, según recuerda Mónica Creus Ureta en su portal www.abusosexualno.org.
Ese año, yo conducía ‘La Noticia en Casa’ por TN, y recuerdo perfectamente el revuelo que se generó con aquella nota del juez Padilla que puso en cuestión además, la integridad académica de personalidades como la de Irene Intebi .En el canal alguien me discutió al aire que efectivamente los chicxs pueden inventar estas cosas, impulsados por una madre vengativa, mala, perversa. En fin, ya sabemos cómo somos las mujeres cuando somos malas….
Desde entonces el tema del SAP circuló creciendo por los pasillos de Tribunales, en la cabeza de quienes deberían impartir justicia, y en las redacciones donde periodistas poco informados le dieron envergadura y entidad científica, que las verdaderas academias de ciencia jamás le otorgaron.
Que hoy esté a punto de ingresar por la puerta grande la de la biblia de consultantes y laboratorios (DSM) habla del silencio cómplice de las buenas personas. Habla de las organizaciones que se quedaron calladas, habla de las asociaciones, como la Asociación de Psicólogos que tardó más de 8 años en expedirse, o la de psiquiatras o la de Pediatría….Todas las buenas personas que mantienen silencio, o porque desestiman el riesgo, o porque no tiene tiempo, o porque igual el DSM no se consulta en la Argentina.
La idea de que los chicos son una cuenco vacío donde alguien (generalmente la madre) puede poner allí sus mejores o peores contenidos, es en primer lugar de un profundo y poco inocente desconocimiento. Y en segundo lugar una estrategia maravillosa del patriarcado, que esta vivito y coleando, que dice “tienen tanto poder (las mujeres-madres) que hay que controlarlas, ajustarlas, someterlas a la VERDAD (póngase lo que no corresponda de Dios, de la Ley, del Macho).
El ataque no es solo contra las mujeres madres. El ataque es multiplicado en hijas e hijos sometidos a una ley que los obliga a negar que les pasa lo que les pasa, y a convivir aunque sea por unas horas, con quien los ha abusado sexualmente. La descripción de las madres cuando los padres viene a buscar a los chicos es aterradora, como es aterradora la pinza de que las obliga entregarlos, porque si no corren el riesgo de ser acusadas penalmente por los mismos que sostienen este engendro como si fuera una verdad científica.

Una opción de hierro caliente

“Lo entrego desesperada yo, y desesperado mi hijo/a, en pánico ambos por que puede volver a ser abusado, pero si no lo hago puedo ser detenida, quedarme presa y entonces no sólo irá de visitas obligadas sino que hasta podría terminar viviendo con el.”
Ninguna criatura puede hasta cierta edad inventar una escena de sexo genital, sudores, olores, sabores, temblores, y el dolor físico más inenarrable. No son datos que un niño/a pueda inventar, y cuando son más grandes y podrían inventar, no lo pueden sostener cuando quien les pregunta es un especialista que conoce los síntomas, los efectos y el valor de los silencios. Es decir, un especialista en perspectiva de género, alguien que se tomó el trabajo de caminar el doloroso tramo que nos lleva desde la idealización más profunda de “la familia”, hasta la realidad de un padre que es capaz de violar a su hijo/a, impune, sereno, con asociaciones que lo cubrirán cuando el hijo pueda acusarlo, y su madre intente protegerlo. De estos tres protagonistas solo uno tendrá voz y voto. Adivinen cuál.

Liliana Hendel

Liliana Hendel

Me recibí formalmente de Psicóloga y la vida me convirtió en Periodista. Feminista en cualquier circunstancia. Tengo la alegría de haber llevado los temas de géneros al ámbito de los noticieros en la televisión abierta. Me honraron con menciones y premios. Sigo, a pesar de las resistencias, porque lo personal es político y la historia la escribimos cada día. Esta vez no permitiremos que la borren.

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