Medios

Diversidad, voces y democracia

samar
Los medios de comunicación siempre están atravesados por ideologías e intereses económicos y políticos. Está bien que así sea, porque el eje de una comunicación democrática no es la supuesta “objetividad”. El eje de una comunicación democrática es la diversidad de voces.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos establece en la Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión que “los monopolios u oligopolios en la propiedad y control de los medios de comunicación deben estar sujetos a leyes antimonopólicas por cuanto conspiran contra la democracia al restringir la pluralidad y diversidad que asegura el pleno ejercicio del derecho a la información de los ciudadanos”.
En el mismo sentido, la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual afirma que los medios de comunicación “tienen también un cometido indispensable como actores en el desarrollo de la sociedad de la información y se considera que son un importante contribuyente a la libertad de expresión y la pluralidad de la información”.
Actualmente, la diversidad se encuentra amenazada. Despidieron a Víctor Hugo Morales de la señal de cable C5N. Antes, a él y a Cynthia García los habían echado de Radio Continental. Meses atrás, en la misma señal de cable le sacaron el espacio al periodista Roberto Navarro.
Ahora bien, considerando que los programas mencionados tenían alta audiencia, ¿por qué echaron a los periodistas? No fue por la mano invisible del mercado, sino debido a la mano invisible de la política. Sostengo que fue la mano invisible de la política porque estos hechos preocupantes de persecución ideológica son invisibles. No ocuparon la agenda de los grandes medios hegemónicos de comunicación.
Lamentablemente, no se trata de situaciones aisladas: se dan en el marco de una política comunicacional del gobierno nacional. El diario Página/12 denuncia constantemente la persecución política a través de la discriminación en la pauta publicitaria: “Las planillas sobre distribución de la pauta oficial en el primer semestre de 2017, emitidas por la Jefatura de Gabinete, dejan clara la persecución contra el grupo Octubre, propietario de Página/12, y contra las voces disidentes del gobierno de Mauricio Macri”.
En el mismo camino de limitar las voces disidentes, el Sindicato de Prensa de Buenos Aires denunció la represión y los ataques a periodistas que cubrían la masiva movilización por la aparición con vida de Santiago Maldonado.
No podemos dejar de mencionar que también los medios públicos sufrieron una intervención: se sacaron la mayoría de las voces disidentes. También, hubo denuncias de censura y persecución en Radio Nacional Córdoba y Neuquén.
La Organización de las Naciones Unidas declara que la libertad de información es un derecho fundamental y la piedra angular de todas las libertades. Esto se debe a que sin información no podemos decidir, cuestionar, pensar. Si se cierran espacios para quienes piensan distinto, si la tendencia es la concentración de medios en pocas manos, en un futuro no muy lejano, corremos el peligro de estar atravesados por medios que miran y comunican desde un solo ángulo, para los mismos intereses políticos y económicos.
En esta tendencia, quienes no respondan a esas miradas dominantes serán invisibilizados. La democracia requiere diversidad y pluralidad de voces, sin la mirada del otro y la otra, el pensamiento se empobrece.
Para terminar, podemos tomar las palabras de la Red Internacional de Periodistas con Visión de Género en Argentina: “Un sistema de medios sin voces disidentes es antidemocrático”.
Esta nota fue publicada en: http://vaconfirma.com.ar/?articulos_seccion_719%2Fid_5168%2Fdiversidad-voces-y-democracia-
Roberto Samar

Roberto Samar

Licenciado en Comunicación Social. Docente de Comunicación Social y Seguridad Ciudadana.

Comentar

Click aqui para dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *