Trata de personas

De víctima a denunciante

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Tiene 40 años y dirige “Sapa Kippa”, una organización no gubernamental por los derechos de las mujeres en Ushuaia, capital de Tierra del Fuego. Hasta 2012 Alika Kinan estuvo sometida a la explotación sexual, por una red de trata de personas que será juzgada desde mañana en la provincia austral. Es la primera vez en la Argentina que una víctima se convierte en querellante en un caso de esta índole.
Cuando la liberaron de la whiskería “Sheik”, en octubre de 2012, Alika no se reconocía como víctima del delito de trata de personas. Le llevó tiempo y mucha reflexión poder darse cuenta de que no era su voluntad la que la exponía a proxenetas y prostituyentes, “clientes” del servicio que en Córdoba primero y en Tierra del Fuego después, ofrecía durante agotadoras jornadas, de la mano de golpes, drogas y todo tipo de violencia.

“Cuando entendí que estaba repitiendo la historia de las mujeres de mi familia, cuando pude reconocerme como víctima, ahí comencé a reconstruirme. Yo tenía el speech del proxeneta pero María, la secretaria de la fiscalía, me preguntó cómo había llegado y ahí hice el click”, había contado Alika al desaparecido portal Infojus Noticias en diciembre de 2015. “Hay situaciones de mucha agonía donde la mujer no quiere reconocerse como víctima por la vergüenza, por el dolor. ¿Qué mujer se quiere reconocer como víctima?”, decía.

En abril de ese año planteaba a Página/12 que le había llevado “muchos años de terapia poder hablarlo”. “No entendía la sustancia del delito y me negaba a considerarme víctima de trata. Me veía como una mujer fuerte que había llegado hasta ahí porque no me quedó otra opción, un concepto que también forma parte del delito de trata, porque es lo que te hacen creer cuando ingresás al circuito”, aseguraba.

Desde entonces, después de alrededor de 20 años de ser prostituida por distintos proxenetas y rompiendo con su historia familiar -madre, tías y abuelas también fueron explotadas sexualmente y su padre era consumidor de prostitución y proxeneta-, Alika se encontró con el movimiento de mujeres y armó la ONG Sapa Kippa (que quiere decir “sangre de mujer” en lenguas originarias de onas y yámanas). Es feminista y abolicionista. “Considero que cualquier mujer en su sano juicio y que tenga trabajo digno, vivienda digna y atención en salud, jamás va a elegir cambiar esa estabilidad por estar con alguien que mancille su cuerpo. No podemos sindicalizar este delito”, decía en una entrevista.

“Todo lo que yo padecí no es lo que quiero que padezcan mis hijas”, afirma en el documental de Canal Encuentro “Cuerpo a Cuerpo”, que cuenta la historia de Marita Verón, la lucha de la Susana Trimarco y, a través de ellas, aborda la problemática de la trata de personas en la Argentina.

Mañana, Alika, una de las siete víctimas de la trata de personas que se ejercía en “Sheik” será, además de testigo, querellante contra sus tratantes.

En la causa están imputados Pedro Montoya e Ivana García, dueños del “boliche” y Lucy Alberca Campos, encargada del lugar. La periodista Natalia Caso dijo a Notas que “hay mucha expectativa” por la información que pueda surgir en el juicio. “Miedo”, agrega, “no solo de los acusados sino del mismo Estado”. “Hay ordenanzas que permitían el funcionamiento de los locales, había inspecciones y habilitaciones comerciales”, completa.

Tanto Montoya como García se encuentran en libertad. Alberca fue detenida en una causa por narcotráfico hace 15 días. La encontraron dentro del mismo “Sheik” con el equivalente en distintas monedas extranjeras a 7 millones de pesos.

Casualmente una semana antes de comenzar el proceso judicial, Miguel Pascual, su ex esposo -y prostituyente- empezó a criticar a Alika en los medios -desde Escocia, donde vive- para intentar deslegitimar su palabra y atacar su imagen. Se conocieron en el local nocturno fueguino “Black & White” -el juicio por trata en ese sitio se realizó en 2015- en 1996 y Pascual pasó de cliente frecuente a esposo. Sin que Alika supiera él pagaba a sus tratantes para que le permitieran pasar tiempo con ella. “Me fui a vivir con él y su familia a España, y me encontré con un hogar donde la violencia estaba naturalizada. Empezó golpeándome a mí y después a nuestra hija mayor, que tenía ocho años. Decidí escapar de ahí y volver a Ushuaia con los tratantes, que por supuesto me recibieron con los brazos abiertos”, contaba ella. Pascual pidió testificar en contra de Alika por videoconferencia. Pretende afirmar que ella ejercía voluntariamente la prostitución. “Quieren embarrar la cancha”, dice Natalia Caso.

“Alika está recibiendo amenazas desde el lunes. En la calle, personalmente, le dijeron que tuviera cuidado con lo que vaya a decir en el juicio. También recibió insultos por Facebook. Evidentemente hay muchas personas que tienen miedo de quedar involucradas”, afirmó a Clarín Marcelo Colombo, titular de la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex).

La instrucción del caso estuvo a cargo del fiscal Juan Arturo Soria y en el debate oral intervendrá el fiscal Adrián García Lois con la colaboración de la Protex.

“Ushuaia es puerto y base naval, históricamente provincia de destino. A las putas las traían los gendarmes, los militares, la misma policía. Todos eran cómplices. Hoy se reciben cruceros y barcos pesqueros internacionales”, contaba Alika en Página/12. “Bajan miles de personas, por lo que la explotación es permanente y de complicidades múltiples entre algunos poderes del Estado provincial”.

“Cuando tocan puerto cruceros rusos o americanos suele bajar personal de nacionalidad filipina, mano de obra barata pero que paga en dólares, y eso es mucho para un proxeneta”, proseguía. Desde las ocho de la noche hasta la mañana siguiente, las mujeres están “a disposición de los clientes”. “El funcionamiento de whiskerías o cabarets está penado, pero nadie regula. Se terminan abriendo puertas a la trata porque las chicas están tan pasadas de droga que no saben si están siendo secuestradas”, concluía Alika, víctima y ahora denunciante en el juicio por trata de “Sheik”.

Caso contaba que después de los allanamientos que se hicieron en Ushuaia muchas de las mujeres se fueron a ejercer la prostitución a otros lugares. Punta Arenas, en Chile fue el destino para la mayoría.

La nota fue publicada en: http://notas.org.ar/2016/11/03/alika-kinan-victima-denunciante-red-trata-ushuaia/

Julia de Titto

Julia de Titto

Periodista graduada en TEA. Redactora y editora general de Notas - Periodismo Popular (www.notas.org.ar). Colaboradora en la Revista América XXI y docente del taller de Producción Periodística del Colegio de la Ciudad, desde 2014. Estudié Sociología. Nací en California, Estados Unidos pero crecí en los barrios de Villa Crespo y Caballito de la Ciudad de Buenos Aires.

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