Femicidios

Corte bonaerense ordena revisar un caso de femicidio

monicabauza

La Suprema Corte De Justicia Bonaerense ordenó que se revise una condena a 17 años y medio de prisión impuesta a un hombre que en 2009 golpeó y enterró viva a su ex mujer en La Plata y a quien no se le aplicó prisión perpetua porque “no aceptaba” la separación de su esposa.

El máximo tribunal consideró que esa no es una “circunstancia extraordinaria” para reducir la pena y dispuso que se fije una nueva teniendo en cuenta la violencia de género a la que era sometida la víctima y que el marido simuló no saber de ella por ocho meses, cuando en realidad la había matado en su propia casa.
El fallo fue dictado contra Juan Agustí­n Segovia (55) por el crimen de su esposa, Mónica Adriana Bauzá (43), cuyo cadáver fue hallado en un predio de Los Hornos, La Plata, donde vivían en casillas separadas por 20 metros.
En un juicio realizado por el Tribunal Oral 1 de La Plata en 2014, se dio por acreditado que el 18 de agosto de 2009 Segovia golpeó a su ex mujer en la cabeza hasta que la hizo perder el conocimiento y la enterró aún viva, lo que le causó la muerte por asfixia.
La familia de la mujer denunció la desaparición de Mónica y acusó a Segovia de estar implicado porque la maltrataba asiduamente y ella lo había denunciado por violencia de género.
Sin embargo, Segovia decía que la había visto por última vez cuando se había ido a trabajar como empleada doméstica a Gonnet y durante ocho meses la mujer fue buscada sin éxito hasta que por insistencia de la familia se revisó el predio y fue hallada enterrada allí.
Pese a que el fiscal Rubén Sarlo pidió una condena a prisión perpetua porque al momento del crimen el matrimonio sólo estaba separado de hecho, los jueces -por mayoría- resolvieron aplicarle una pena de 17 años y medio por “la particular estructura de la personalidad del autor, que no aceptaba la ruptura del matrimonio”, lo que consideraron un atenuante.
El hecho ocurrió antes de la reforma del Código Penal de 2012, que modificó el artículo 80, inciso 1, donde sólo se aplicaba prisión perpetua cuando se mataba a un cónyuge, y lo extendió también al ex cónyuge o a la persona con quien se mantiene o ha mantenido una relación de pareja, mediare o no convivencia.
La llamada “ley de femicidio” también estableció que no se pueden aplicar atenuantes cuando hayan mediado actos de violencia contra la mujer ví­ctima, como sí ocurrió en este caso.
El polémico fallo del tribunal oral fue confirmado el año pasado por la sala I de Casación, integrada entonces Ricardo Maidana y Horacio Piombo, pero la fiscalía apeló a la Suprema Corte de Justicia, que ahora le dio la razón en un fallo firmado por los jueces Eduardo De Lázzari, Hilda Kogan, Héctor Negri y Daniel Soria.
En la resolución, la Corte remarcó que “Mónica Bauzá era ví­ctima de violencia de género por parte de su marido Segovia, calificada por el tribunal de juicio como ‘continuos y reiterados tratos violentos con los que el encartado sometí­a a la ví­ctima'” y que la mujer temía a su esposo.
Recordaron que hubo múltiples testimonios durante el debate acerca de esta situación y que la violencia fue acreditada por las denuncias efectuadas por la víctima, que incluso originaron una orden de restricción de acercamiento en favor de Bauzá.
Para destacar que había un vínculo entre ambos, mencionaron además que la ví­ctima ingresaba diariamente a la vivienda de Segovia para atenderlo y llevarle alimentos, debido a su precario estado de salud al momento del crimen.
También se tuvo en cuenta el testimonio de un abogado al que Mónica había concurrido, que declaró que el matrimonio había llegado a un acuerdo para que él fuera excluido del hogar, no obstante lo cual él la terminó matando.
“Ese contexto decisivo fue arbitrariamente dejado de lado por el tribunal intermedio (Casación), así como la vulnerabilidad en que la víctima se encontraba como consecuencia de la situación a la que venía sometiéndola el encartado”, destacó la Corte.
Agregó que “ello llevó a la consecuencia absurda señalada por el recurrente, de beneficiar al autor del maltrato por un supuesto debilitamiento del vínculo y a desconocer la perspectiva correcta de los hechos en punto a la situación de la víctima”.
También se cuestionó que fue obviado el proceder del imputado posterior al homicidio, cuando mintió acerca del paradero de su esposa.
Por eso, la Corte hizo lugar al planteo de la fiscalía y se remitió la causa al Tribunal de Casación Penal para que otros jueces dicten un nuevo fallo teniendo en cuenta todo lo expuesto, lo que derivaría en una condena a perpetua.

 

La nota fue publicada en: www.telam.com.ar

Vanina Save

Vanina Save

Periodista especializada en temas policiales y judiciales en la agencia de noticias Télam. En los últimos años realicé la cobertura de casos resonantes como Ángeles Rawson, Wanda Taddei, Candela Rodríguez, García Belsunce, Cromañón, AMIA, entre otras.

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